Cuando hay algo que contar, parece primavera.
Los días vuelan o pesan.
Los minutos no existen,
los minutos son vidas.
Cuando no hay nada que contar, me siento vacía y atrapada.
Cuando hay cosas que contar, vivo y soy libre.
Pero a veces,
(casi todas las veces)
siento que si no cuento nadaes porque tengo demasiado que contar.