sábado, 23 de octubre de 2010

Razones.
Todos tenemos alguna.
Razones para querer, razones para odiar, razones para arrepentirse, razones para perdonar, razones para parar, para seguir, para rectificar, para soñar...
Te paras a pensar y ves como han cambiado todas las razones.
Sebas, nadie, el pasado, gente, nadie, todo, nada, el que me perseguía.
Mis razones, todas las anteriores, se han ido a pique, han sido sustituidas por razones por las que no entiendo la razón de ser nuevas razones.
Él, ellos, ella, todo, él, él, Sebas, ellas y yo.
Nos persiguen, acechando cada instante, cambiando cuando menos te lo esperas, arrepintiéndote. Razones que son las razones de tener nuestras razones.
¿Jodido?
Quizás. ¿Probamos?
Algo tengo claro, y es la razón de vivir.
(...)